martes, enero 25, 2005

Este cuarto es muy pequeño para las cosas que sueño

Quede dormido en un viaje astral de esos sueños premonitorios que no cualquiera logra afrontar. Moviéndome entre ustedes pude ver la solución, comprendía que no somos mas que carne en el fogón nos motivan los deseo mas primarios al amar. Errores y olvidos; pequeñas mañas; desilusión; que mareo repentino cuando vi al impostor. Supe casi de inmediato que era hora del adiós pero que débil me transformo, vulnerabilidad del ser humano, sus besos comenzaron a llamar mi atención y de vuelta de este viaje comencé a ignorar la advertencia astral. Como escapo a sus manos que me atan como fuego y mientras sus piernas juegan en mi entre pierna en un bar, bajo la mesa me corrompe la emoción mas animal con sus carisias banales en la publica ocasión, tiembla mi copa inocente de Coca Cola y sin pensar vuelvo cómplice del deseo de sus ojos que me dicen vamos a volar. Como se distorsiona la situación, la lujuria y el cuerpo son mas que alma y corazón. Callamos luego nuestras bocas y murió la intelectual discusión, fuimos directo al mundo de la piel y seducción, sin hacer pausas el planeta giraba a mil por revolución, las estrella fueron victimas de mi caída contra el amor y ahora que todo acabó, mente en frió y sin perder la solución mas allá de que me engañó viví extrema situación y si el destino no es testigo puedo contármelo yo.

Pues un resumen de como se arreglan las peleas entre personas que se sienten