"...Simplista y minimalista como el cielo sobre nosotros esa tarde de escritos, esa tarde de palabras mudas y miradas habladoras. Y mientras yo te veía a contra-luz, de fondo el sol y el cielo, el viento atravesaba tus manos como montañas así yo era feliz esa tarde antes de adolecer.
Ya comenzaba el conteo hacia el "adiós" pero... ¿que importaba? si podía inmortalizar ese instante en mi collage de recuerdos.
Entonces sin hablar me lo decías todo. Me susurrabas, me alentabas, me discutías, me decías cuanto sentías, me recordabas que no estaba solo, que yo estaba vivo y quise morir ahí, para no dejar que el destino me arrebate ese calor. Y renací ahí al lado de quien me dio la vida por segunda vez y le quito el color jazmín a mi piel, que le trajo aire a mi sangre y a mi espíritu un reto para despertar de coma, para saber seguir..."
Ya comenzaba el conteo hacia el "adiós" pero... ¿que importaba? si podía inmortalizar ese instante en mi collage de recuerdos.
Entonces sin hablar me lo decías todo. Me susurrabas, me alentabas, me discutías, me decías cuanto sentías, me recordabas que no estaba solo, que yo estaba vivo y quise morir ahí, para no dejar que el destino me arrebate ese calor. Y renací ahí al lado de quien me dio la vida por segunda vez y le quito el color jazmín a mi piel, que le trajo aire a mi sangre y a mi espíritu un reto para despertar de coma, para saber seguir..."
A mi Cielo
Pablo...