Puedo cansarme de la tenue vulgaridad mientras camino por la débil simpleza que creo en mi galaxia Centurión. Puedo quedarme dormido en el sillón mientras el sol baja arropado de sueños en blanco y premoniciones vagas. Divagar en la cyber-espiritualidad de la nada y conocer gente sin alma mientras tomamos un café de palabras escritas frías sobre la típica rutinaria charla. Puedo evocar las memorias pasadas y hundirme en tus cabellos con mis labios para entrar en un trance casi sexual, aunque a veces no recuerdo si lo que aun me ata a tu lado es la facilidad de recordar los momentos casi intactos por el miedo a innovar. Pero se que vendrá esa situación que busco y la que atraigo con sospechosa facilidad. Soy imán de las complejas noches de insomnio con pensamientos pecaminosos entre mis oscuridades y tu carne tan banal. Soy el rezo del amor que te golpea de verdad con la mano mas violenta hasta que todo termina entre sabanas de seda con besos casi eternos y con mucha humedad entre las zonas mas herejes de nuestra realidad. Y soy el centro que atrae la tormenta cuando es primavera entre las manos del deseo. Soy quien llama sin darse cuenta quien atrae y reza por el. Soy quien antes de nacer pidió por no tener un placido transitar y me despierto entre la noche aturdido de silencio y soledad por que estoy en cada instante esperando respirar. Por que espero con ansias mi diluvio casi terrenal, por que aguardo entre mis penas por mas lluvia en esta tarde soleada y ardiente de escapar. Por que soy el que sueña con amores diluvianos que me inciten a pensar, por que soy el que venera cuando choca el trueno y huracán por que la simpleza de Romeo y Julieta es bohemia escrita y yo quiero realidad.
martes, febrero 01, 2005
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