jueves, junio 23, 2005

Verde seguro


He limpiado mi casa, ordenando cada esquina y toda señal de olvido pero no puedo hacerlo con mi alma. Sigue balanceándose en el borde del abismo sin poder saltar al otro lado, sigue solitaria perdida en quien sabe que parte de este cuerpo ya sin aire. Y las caricias que El me prometió para soportar el peso no están, no han llegado. Y la nada de este cuarto homogéneo se uno con mi pensamiento, todo se vuelve cuadrado entre paredes olvidándome de la voluntad de mis sueños y los deberes están presente como plomo custodiando los limites. Y donde esta la sorpresa del amor que camina por la soga sin red que con el llegar al otro lado de la caída sin temblar es algo magico y sin final. Quiero que alguien entienda lo que es ser humano pero somos nosotros los que menos nos entendemos, si al menos nos hubieran dado el don de entender la diferencia seria menos doloroso encontrar lo que nos trae por estos lados.
Entonces sigo así entre el mundo real y el mío sin poder avanzar sin poder volver. Estoy encadenado al debate de mis sentidos mientras mi otro yo hace de juez de mis ideas y motivos. Estoy entre el pasado y el presente sin saber ni querer saberlo que viene un futuro incierto. Todo seria mas fácil si aquellas palabras que dijiste a mis oídos serian ciertas, todo estaría bien si aquello que aseguraste llegase y me daría un envión de aire con sus manos fuertes hechas de roble, sus pies desnudos pisando por mi primero, con sus alas hechas de aura blanca y amarilla y sus ojos de verde olvido, de verde esperanza, de verde seguro.

Pablo...


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